algún dia...

Caminando por la arena, te veo sentado en la orilla, me extraña verte allí pero la curiosidad me hace ir a ti como un imán, me saludas con naturalidad y me invitas a sentarme a tu lado, lo hago sin pararme a pensar que no puede ser posible que tú precisamente tú estes en ese lugar, pero no me paro a pensar me dejo llevar como en un hechizo y a tu lado me siento sin dudar....

Como otras tantas veces en otro lugar, hablamos sin parar, olvidándonos de la gente que por allí estaba, como una utopía hecha realidad solo éramos tú y yo a solas con el mar….

Nos volvimos a descubrir nuevamente, sin esas inevitables barreras que nos rodean sin necesidad…. calma, complicidad y confianza eran sólo uno…. Todo era natural, sin preguntas incomodas, sin silencios por respuesta…. El tiempo, nuestro espectador de lujo, pareció detenerse para nosotros, para alargar el dulce momento en el que tú y yo nos conociéramos al fin.

Pero la naturaleza no se detiene al embrujo, el sol se fue apagando lentamente mientras la poderosa luna hacia su aparición, iluminando de inolvidables colores nuestras almas, que para entonces habíamos dejado al descubierto, borrando tu imagen ante mis ojos como una ilusión óptica, dejando el sabor en mis labios de un dulce sueño….

Nos volveremos a leer entre pantallas de ordenador…. Volveremos a tener un inmenso mar entre nosotros…. Nos volveremos a encontrar…

1 comentario:

Maribel dijo...

Se me ha puesto la piel erizada xds,es hermoso,perfecto,te llega muy adentro...me encanta este escrito Lou...