Recuerdo tu primera mirada
en mi memoria grabada.
No olvidaré nunca tu ternura tan arrebatadora,
tu impaciencia tan provocadora.
Recuerdo cómo te movías,
como invadías todo mi espacio
suave como una nube,
frenético como un torbellino sin fin.
Tus ojos eran igual que hoy,
dos avellanas de mielen mi memoria grabada.
No olvidaré nunca tu ternura tan arrebatadora,
tu impaciencia tan provocadora.
Recuerdo cómo te movías,
como invadías todo mi espacio
suave como una nube,
frenético como un torbellino sin fin.
Tus ojos eran igual que hoy,
llevaré tu mirada grabada hasta el final de mis días
¿cuántas cosas puede transmitir una mirada pura?
¿cuánta pureza puede tener una mirada?
Esa primera mirada nos unió, nos hizo uno para otro.
Fue tu ancla en un mundo que yo te iba a descubrir,
fue la mano que me iba a descubrir a mí otro mundo distinto

No hay comentarios:
Publicar un comentario