tu...

Por muchos nombres te he llamado, todos ellos en un período de nuestra relación, a cada paso que nos acercábamos el nombre ha ido sufriendo cambios, sin dejar en el olvido los anteriores, pero añadiendo un vínculo más entre nosotros…. 
Siempre serás el asesino silencioso que acecha en la oscuridad donde yo soy la emperatriz,  el vampiro con el cuello más apetitoso, un manjar delicioso para mi vampi que se lame los colmillos solo de recordar, capitán del barco de almas perdidas donde soy la podadora del negro rosal.... seguiré pensando que no soy un ángel  a pesar que una vez me dijiste “ti faime caso de anxos e demos algo sei”, soy testaruda para hacerte caso en eso… mi querida alita, en la que encuentro apoyo en la adversidad, que me ayuda a caminar donde quiera que me lleven mis pasos, que me acompaña en el trayecto sea cual sea el destino... formas parte de mi caótico mundo hermanito, contigo hablo sin miedo, sin medir ni controlar las palabras que salen solas siguiendo el ritmo de la conversación; contigo me enfado por momentos, porque tu memoria es selectiva, si si a veces recurres a tu falta de memoria por la medicación cuando estoy subiendo grados de enfado y otras veces me sorprendes gratamente con lo que recuerdas; eres capaz de soltarme mil y una tontería y sacarme de mis casillas (si alguna vez he estado en ellas claro) solo para hacerme olvidar un día nublado; tienes la capacidad para hacerme llorar, pensar, enfadar y reír de un instante a otro, me haces viajar en una montaña rusa en un momento y mira que no me puedo subir a una de ellas pero de esta al final no me quiero bajar; dices cosas que se quedan rebotando en mi mente hasta que le doy forma en palabras de alguna manera y eso para esta humilde eterna aprendiz de escritora es siempre un reto que se agradece… no conozco el sonido de tu voz pero eres música para mis oídos, no sólo por descubrirme grupos nuevos sino por hacerme disfrutar con las melodías que salen de tus manos...al oírte tocar volví a coger una guitarra después de años sin acariciar una cuerda, no fue por nostalgia de mi época en la banda pues apenas duró un suspiro la warlock entre mis manos ni mis años en la tuna donde a pesar de esas fantasmales túnicas disfrutaba con mi laüd y mi guitarra, fue simplemente porque si en algún momento se obraba el milagro de encontrarnos cara a cara sería un placer hacerte el acompañamiento de cualquier canción, pues mi destreza con la eléctrica es mínima para algo más. Pero los años no pasan en vano y la memoria me juega malas pasadas con un instrumento en las manos por lo que desistí  de mi empeño, no así del honor que será escucharte en directo de eso puedes estar seguro y quién sabe si al escuchar alguna composición tuya vuelven a aparecer letras por mi cabeza y le pongo letra a tu canción, como ocurrió con un video que me enseñaste… quien sabe…
Tú eres música y no quiero que deje de sonar en mi mundo... mi gran amigo confidente… mi querida alita… mi olvidadizo hermanito…

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